miércoles, 1 de julio de 2015

Venus y Júpiter


No hay distancias insalvables si esta noche Venus y Júpiter, separados por más de 800 millones de kilómetros, fueron vistos cerca, casi rozándose, por milesmillones de personas boquiabiertas.

(La foto está tomada en la plaza 25 de agosto, del barrio porteño de Villa Ortúzar).

Desolación

Abrí la nevera.
Nunca
tan blanca.

Placeres mínimos XXII

Polla al vino tinto

lunes, 29 de junio de 2015

Chega de saudade

Doy vueltas a la casa, perra abandonada a la que sólo le falta ladrar y arañar la puerta, invocando un conjuro que venza al tiempo, te devuelva a mis brazos y vuestros ruidos palabras besos risas llantos o lo que sea apaguen este silencio ensordecedor.

domingo, 28 de junio de 2015

Placeres ahogados

I. En su casa siempre, mi casa hoy, despertada recién, duchada a medias, se cuela para enjabonarme el pelo, resbalar hacia abajo y abrasarme con sus dedos candentes hasta convertirme nomás en cerilla calcinada.


II. Noche ya, de rodillas, empapada, obedezco.

A 10.000 kilómetros

Coltrane en días lluviosos, solitarios, de escritura errática saltando de recuerdo en recuerdo, de flor en flor, cual abeja perdida lejos de su panal.

Cuerdas de yute

En La Latina (Madrid), entre bares y bares, hay también una chiquita tienda artesana, La Espartería, regentada por Juan.

- Buenos días, ¿tiene cuerdas de yute de 6 mm.?
- Sí.
- ¿A cuánto?
- 1,20 el metro.
- Déme por favor dos de 8 metros.
- ¿Vienes de parte de Camila?
- Sí (miento, decidida, por curiosidad).
- Ah, qué mujer, es una fiera (dice con ojillos encendidos mientras mide, corta y enrolla las dos cuerdas).
- No las mojes, porque el yute se estropea. Para higienizarlas pasa un paño mojado por ellas.
- De acuerdo, muchas gracias por el consejo. Tenga (entrego dinero)
- Gracias a ti. Por cierto, hacemos envíos a cualquier parte.
- Qué bien, genial saberlo. Hasta luego.
- Qué las disfrutes.
- Je, eso espero.

Shibari en el bosque

20 personas.
26 tetas descubiertas, 3 coños también.
14 huevos cubiertos.

15 cuerdas de yute sin tratar.
5 fustas
2 látigos

1 mural con las distintas partes del cuerpo en rojo (peligro), amarillo (precaución) y blanco (libre para azotar).

1 prof.
2 ayudantes.
17 principiantes.

10 ataban.
10 eran atados.

1 bosque, en la vall de Querol.

50 temores.
100 risas.
1000 fantasías.

Cuando sentí la cuerda inmovilizando mis muñecas en la nuca y sus dedos recorriéndome a su antojo, se me olvidó contar.

Carne asada

fui una flor de bondiola a la parrilla, asada muy lentamente; del derecho, caricias bajo la camiseta limón, del revés besos caníbales en el cuello nuca hombros omóplatos; alejándome del fuego con abrazos hasta quedar fugazmente dormidos, avivando las llamas al rasgar -uñas tenedor- caderas ombligo espalda; una vuelta más con la que el asador observó la pieza, otra clavándome el cuchillo para comprobar el punto de cocción, en un ritual tortuoso al aire libre que multiplicó el sabor delicioso de la ansiada carne cuando finalmente fue servida.

Nos siguen

Nos siguen ojos viciosos 
para controlar quién somos, 
como si fuéramos pocas 
las que andamos con ganas de todo