Mostrando entradas con la etiqueta criaturas terroríficas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta criaturas terroríficas. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de julio de 2015

Terrorista económico


Fue identificado por la policía como David Marjaliza.
47 años. Complexión normal, pelo moreno, ojos castaños, traje y corbata.
Cómplice del exsecretario general del PP madrileño Francisco Granados.
El terrorista estaba especializado en estafas.
Tenía una empresa constructora como tapadera.
Construyó un zulo.
En su casa.
Para enterrar dinero robado.
En el momento de su detención poseía 33 millones de euros.

sábado, 27 de julio de 2013

Tortura

Después de ocho horas ininterrumpidas viendo y oyendo al Papa en todas las teles de la redacción, estoy dispuesta a confesar lo que sea.

lunes, 24 de diciembre de 2012

El AcumulaLadrillos y Caperucita

De cuerpo gelatinoso y forma indefinida,

el AcumulaLadrillos es sobre todo una inmensa boca, un buzón de dimensiones inabarcables, superiores incluso al Río de la Plata en su desembocadura, por la que engulle a diario toneladas de ladrillos que financió con alegría y desparpajo durante la burbuja, los inquilinos expropiados que no pueden pagarlos, políticos empequeñecidos, suculentos rescates multimillonarios, trabajadores que ya no necesita e incluso bancos enteros, comprados de oferta en el mercado o incluso regalados.

Pareciera que en un momento dado ya no le cabrían más ladrillos, que se empacharía y tendría que vomitar, que se ahogaría en arcilla y cemento, que reventaría y sobre su tumba bailarían los sin trabajo ni techo liberados, pero pasan los días, los meses, los años y el monstruo sigue engullendo y creciendo, creciendo y engullendo.

Ese AcumulaLadrillos lleva años enviándome cartas por Navidad y otras fechas en las que me reclama 20 euros y me amenaza con sus abogados. Seguirá amenazándome y carteándome. Tranquilo él, tranquila yo.

Si le tuviese delante le regalaría este delicioso cuentito:

sábado, 18 de agosto de 2012

Criaturas terroríficas: pingüinos capitalinos

Pingüino capitalino, de olor a habano, sabor a champán, piel de traje y corbata y un agujero negro insaciable por estómago

que engulle dinero ajeno, honradez, voluntades políticas, sindicalistas, funcionarios, escuelas y hospitales públicos, investigadores, derechos sociales y laborales, pagas extras, pluses, vacaciones, viviendas, sueños, sonrisas, vidas...
desde mansiones despachos suites cochazos jets coños aireacondicionados, lujosos y, sobre todo, suyos, sólo suyos y de nadie más.