viernes, 3 de julio de 2015

Luna invernal en Buenos Aires



Dolores Fonzi (en La patota)


Dolores Fonzi, Paulina en La patota, se desprende de la piel de víctima y se viste la de heroína, defendiendo la soberanía sobre su cuerpo y su mente ante quienes la quieren, pero no comprenden su decisión. Ante juicios y presiones, Paulina se mantiene firme y arrastra a quien la observa (enamorándote irremediablemente). No desobedece una orden, sino un orden, dice Claudia Acuña, y ese lugar donde el director, Santiago Mitre, clava el cuchillo,  en el diálogo entre feminismo y clase social, hiere al espectador y lo ahoga en preguntas. 


miércoles, 1 de julio de 2015

Venus y Júpiter


No hay distancias insalvables si esta noche Venus y Júpiter, separados por más de 800 millones de kilómetros, fueron vistos cerca, casi rozándose, por milesmillones de personas boquiabiertas.

(La foto está tomada en la plaza 25 de agosto, del barrio porteño de Villa Ortúzar).

Desolación

Abrí la nevera.
Nunca
tan blanca.

Placeres mínimos XXII

Polla al vino tinto

lunes, 29 de junio de 2015

Chega de saudade

Doy vueltas a la casa, perra abandonada a la que sólo le falta ladrar y arañar la puerta, invocando un conjuro que venza al tiempo, te devuelva a mis brazos y vuestros ruidos palabras besos risas llantos o lo que sea apaguen este silencio ensordecedor.

domingo, 28 de junio de 2015

Placeres ahogados

I. En su casa siempre, mi casa hoy, despertada recién, duchada a medias, se cuela para enjabonarme el pelo, resbalar hacia abajo y abrasarme con sus dedos candentes hasta convertirme nomás en cerilla calcinada.


II. Noche ya, de rodillas, empapada, obedezco.

A 10.000 kilómetros

Coltrane en días lluviosos, solitarios, de escritura errática saltando de recuerdo en recuerdo, de flor en flor, cual abeja perdida lejos de su panal.

Cuerdas de yute

En La Latina (Madrid), entre bares y bares, hay también una chiquita tienda artesana, La Espartería, regentada por Juan.

- Buenos días, ¿tiene cuerdas de yute de 6 mm.?
- Sí.
- ¿A cuánto?
- 1,20 el metro.
- Déme por favor dos de 8 metros.
- ¿Vienes de parte de Camila?
- Sí (miento, decidida, por curiosidad).
- Ah, qué mujer, es una fiera (dice con ojillos encendidos mientras mide, corta y enrolla las dos cuerdas).
- No las mojes, porque el yute se estropea. Para higienizarlas pasa un paño mojado por ellas.
- De acuerdo, muchas gracias por el consejo. Tenga (entrego dinero)
- Gracias a ti. Por cierto, hacemos envíos a cualquier parte.
- Qué bien, genial saberlo. Hasta luego.
- Qué las disfrutes.
- Je, eso espero.

Shibari en el bosque

20 personas.
26 tetas descubiertas, 3 coños también.
14 huevos cubiertos.

15 cuerdas de yute sin tratar.
5 fustas
2 látigos

1 mural con las distintas partes del cuerpo en rojo (peligro), amarillo (precaución) y blanco (libre para azotar).

1 prof.
2 ayudantes.
17 principiantes.

10 ataban.
10 eran atados.

1 bosque, en la vall de Querol.

50 temores.
100 risas.
1000 fantasías.

Cuando sentí la cuerda inmovilizando mis muñecas en la nuca y sus dedos recorriéndome a su antojo, se me olvidó contar.