Mostrando entradas con la etiqueta vacaciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vacaciones. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de junio de 2015

Cuerdas de yute

En La Latina (Madrid), entre bares y bares, hay también una chiquita tienda artesana, La Espartería, regentada por Juan.

- Buenos días, ¿tiene cuerdas de yute de 6 mm.?
- Sí.
- ¿A cuánto?
- 1,20 el metro.
- Déme por favor dos de 8 metros.
- ¿Vienes de parte de Camila?
- Sí (miento, decidida, por curiosidad).
- Ah, qué mujer, es una fiera (dice con ojillos encendidos mientras mide, corta y enrolla las dos cuerdas).
- No las mojes, porque el yute se estropea. Para higienizarlas pasa un paño mojado por ellas.
- De acuerdo, muchas gracias por el consejo. Tenga (entrego dinero)
- Gracias a ti. Por cierto, hacemos envíos a cualquier parte.
- Qué bien, genial saberlo. Hasta luego.
- Qué las disfrutes.
- Je, eso espero.

Shibari en el bosque

20 personas.
26 tetas descubiertas, 3 coños también.
14 huevos cubiertos.

15 cuerdas de yute sin tratar.
5 fustas
2 látigos

1 mural con las distintas partes del cuerpo en rojo (peligro), amarillo (precaución) y blanco (libre para azotar).

1 prof.
2 ayudantes.
17 principiantes.

10 ataban.
10 eran atados.

1 bosque, en la vall de Querol.

50 temores.
100 risas.
1000 fantasías.

Cuando sentí la cuerda inmovilizando mis muñecas en la nuca y sus dedos recorriéndome a su antojo, se me olvidó contar.

Carne asada

fui una flor de bondiola a la parrilla, asada muy lentamente; del derecho, caricias bajo la camiseta limón, del revés besos caníbales en el cuello nuca hombros omóplatos; alejándome del fuego con abrazos hasta quedar fugazmente dormidos, avivando las llamas al rasgar -uñas tenedor- caderas ombligo espalda; una vuelta más con la que el asador observó la pieza, otra clavándome el cuchillo para comprobar el punto de cocción, en un ritual tortuoso al aire libre que multiplicó el sabor delicioso de la ansiada carne cuando finalmente fue servida.

San Pedro's family

Por fin en San Pedro,
subiendo, subiendo las escaleras,
hacia mi paraíso en Madrid,
donde me siento tan amada y todo es posible, incluso una hermosísima bebé zen, genéticamente silenciosa.

Se fueron volando tres días de cachondeo y bizarrismo madrileño con la familia sanpedrina, David a la cabeza, de caña en copa a cualquier hora, exposiciones brillantes, músicos que vagan con su instrumento por el Reina en busca de un público, bailes de forró -folló/frotó- en el Maloka, agricultores y apicultores que aparecen con colinabos gigantes y acelgas de colores de su huerto, picnics nocturnos en el Retiro, caminatas oscuras entre túneles de árboles, el ahuehuete (el árbol más viejo de la ciudad, de 1630), abrazos-que-detienen-relojes, regalos, docus que dan miedo y tanto amor que no hay cuerpo que no explote de felicidad.

domingo, 23 de junio de 2013

Despertar en casas ajenas


Es fascinante la idea de mudarse a otras casas, suplantar la identidad de desconocidos, vestirse con sus ropas, dormir en sus camas, abrir su nevera, leer sus libros...

Se pueden seguir los pasos del protagonista de la espectacular Hierro 3, pero facilita las cosas permitir que los demás hagan lo mismo en la nuestra, como proponen las webs de intercambio que recopila Yorokobu en este artículo:

Happy Hamlet
Craigslist 
Knok
My Twin Place
Intercambio Casas
Home for Home
Home Xchange Vacation
IntercambioDeCasa

Aún así, nada como quedarse en casa de amigos (y recibirlos en la tuya)
o, para vivir aventuras, complicidades, amores y pesadillas, couchsurfear.

lunes, 17 de junio de 2013

Estany de Vilaüt

L'Empordà no pot entendre's sense la tramontana,

que inclina pins fins arran de terra,
seca tots els paisatges que toca,
s'emporta lluny les paraules 
i obliga a refugiar-se
per no embogir...

un d'aquests refugis és l'aguait de l'estany de Vilaüt,
un silenciós i desert amagatall de fusta
on les hores passen lentament 
observant i escoltant
fotges, ànecs de coll verd, arpelles, bernats pescaires i gavines, entre molts altres ocells que donen vida als increibes aiguamolls de l'Empordà.


La pau d'aquella tarda de vacances, compartida amb el meu germà, torna ara en mig de la bogeria de Buenos Aires.

domingo, 16 de junio de 2013

Hechicero

Rodeado de pucheros, brebajes,
botellines y copas en los que vertirlos,
un hechicero
volvió a abrirme las puertas de su casa y de su cocina, embrujadas con una mezcla de libertad, carnalidad y felicidad contagiosa, palpable en sus múltiples y amados invitados,
que entran y salen,
se besan y acarician,
beben, bailan y charlan
alrededor de una mesa de madera llena de transformaciones alquímicas.
Dentro de sus paredes, se suceden conversaciones ideas sueños orgasmos de una habitación a otra
Fuera, las calles de Madrid se convierten con él en un laberinto de historias susurradas
sobre conventos con novicias poseídas por confesores para ser desposeídas del diablo (San Plácido),
reyes promiscuos (Felipe IV en cabeza),
hilanderas mitológicas, familias disfuncionales, tetas y orgías (El Prado),
iglesias de gran belleza oculta (de los alemanes),
escaleras que ascienden a azoteas con vistas inesperadas (secreto) y descienden a maquetas increíbles de la ciudad preborbónica (Museo de la ciudad de Madrid), entre otros.


Mil gracias por tanta generosidad.

domingo, 17 de enero de 2010

Comer, beber y amar en Portugal

Es cruzar la frontera, retrasar el reloj una hora, y adentrarse en un ritmo más lento, más silencioso...

Poco a poco, a través de sinuosas carreteras secundarias, atravesamos montes y valles y llegamos a la costa para experimentar el primer colocón de felicidad gastronómica al zamparnos una fantástica cataplana de marisco con vinho branco espumoso en A tasca do Confrade en Aveiro (una ciudad costera llena de canales y casitas de colores) rematada con unos cafés en la Praça do mercado de peixe.

Pasamos por la Coimbra de las togas universitarias y una Nazaré asi fagocitada por la especulación y desembarcamos en Batalha, encerrándonos 24 horas -con comida y botellas de champán- en una habitación con vistas al monasterio de Santa María de la Victoria, que visitamos al día siguiente: una iglesia gótica. Gigante. Desnuda. Blanca. Silenciosa. Transformada inusitadamente por los rayos de sol, que se cuelan por las vidrieras y explotan en
fucsias
amarillos
verdes
naranjas...
mientras el órgano resuena contra las paredes
y desde las capillas inacabadas se ve el cielo.

No volví a sentir lo mismo en el monasterio de Alcobaça ni en el Convento de Cristo de Tomar.

El segundo festín (tras ayunar un día para intentar tener hambre) llegó en Peniche, en el restaurante Estelas, donde saboreamos una langosta a la plancha y prometimos volver -llamando un día antes para encargarla- la especialidad de la casa, la langosta sudada.

Callejeamos por Sintra pero queríamos playa y nos dimos un rulo entre acantilados desde Praia Aguda y Magoito para acabar en un chiringuito con cervejas heladas y ameijoa a bulhao pato (con vino blanco y perejil) antes de dormir en Cascais y al día siguiente pasear entre las niñas juguetonas, desproporcionadas, lascivas y zoófilas de Paula Rego en su Casa das Historias.

No podían faltar unos días de subebajasubebajasubebaja lisboeta, asomados esta vez desde el bonito barrio de Graça, donde está micasaenlisboa, que tiene en María a una fantástica guía (y prepara los mejores desayunos de la ciudad).

Y rematamos con tres día de playa en bolas en uno de los pocos sitios donde el nudismo está autorizado oficialmente en el país: en la fantástica Praia do Meco, al sur de Lisboa. Felicidad absoluta... Hasta me haría jipi profesional si me pudiese pasar largas temporadas aquí.


(Que lejos queda ahora desde este Madrid lluvioso en el que no sale nunca el sol.)

viernes, 7 de agosto de 2009

Julio en imágenes

En el séptimo mes descansé. Sólo quedarán algunas imágenes:

Por fin conocí Toledo, cené en la mesa con mejores vistas al Tajo de La Ermita y después me lié a cubatas con mi amor, de ahí la cara de maldisimulada sonrisa borrachilla:
..


Con la panda de la renfe, que se convirtieron en mis colegas de la Uni y ahora empiezan a reproducirse:
..


De boda con la familia yakartiana en Montemayor del Río, en la sierra bejaraui:
..


Y soñando con tríos, cuartetos y orgías a bordo de un fueraborda en Ibiza:
..

martes, 4 de marzo de 2008

Comer, beber y amar en Lisboa



Los recuerdos de estos cinco días en Lisboa están tan enmarañados como los cables de tranvía en sus callejuelas. A vista de pájaro desde el Castelo de San Jorge, compartiendo un porrito con el pirata, recuerdo que en esta ciudad que ahora parece una maqueta en miniatura hay pastéis de nata calientes en Belem, escadinhas empinadas y becos estrechos por los que perderse, pastéis de bacalhau en cualquier tasca, la casa dos Bicos, el inmenso Tajo atravesado por un puente rojo colgante, lombinhos do porco cerca de la plaza del Rossio, miles de personas bebiendo en la rua da Atalaia un sábado por la noche, un travelo mítico en el bar de plástico Chueca, una cena legendaria en el Pap'Açorda, arroz de marisco, arroz con lamprea, cañas en una terraza soleada en la plaza Largo do Como que parecía granadina, vinho branco, vinho verde, boles de yogur con frutas muesli y té con leche en el café Pois, una pensión luminosísima encima del café, otra con vistas preciosas en costa da Castelo, una el doble de cara en la que me encantaría darme un capricho y una pintada cercana en la que alguien ha escrito Amo-te libre.

Sólo tengo claro que quiero volver.

viernes, 18 de enero de 2008

Vacaciones








Reapareceré en febrero.