lunes, 26 de agosto de 2013

Del dolor al placer


Rodear con las manos aún congeladas una taza humeante de café recién hecho. Olerlo cerrando los ojos. Dar el primer sorbo. Resucitar.

Del placer al dolor


Recorrer en bici los 13,5 kilómetros que distan de casa a la redacción a 1,5 grados, con viento sur y sin guantes.

sábado, 17 de agosto de 2013

Ni una sola palabra de amor

Las grabaciones de voz olvidadas en la cinta de un contestador fueron convertidas por El Niño Rodríguez en un corto delirante:


martes, 13 de agosto de 2013

Cocinando

Entre fogones contra el insomnio


Mezclas nocturnas


Acostarme con uno,
continuar la noche con otro,
amanecer entre los dos.

Rituales de sushi

En esos confusos meses en blanco
no habría sobrevivido
sin nuestros rituales de sushi
bombones
y vino blanco
sobre vuestra mesa roja

atraída por
tu silencio roto
tu piel casi transparente
tus pies descalzos
tus manos cerca,
tu marido lejos.

Placeres argentinos


Morder una pastilla de chocolate
y sentir cómo se te llena la boca de dulce de leche.

mmmmmmmmmm...

domingo, 28 de julio de 2013

Silencio

sábado, 27 de julio de 2013

Tortura

Después de ocho horas ininterrumpidas viendo y oyendo al Papa en todas las teles de la redacción, estoy dispuesta a confesar lo que sea.

León Ferrari taladra la papamanía non stop


Se apagó el artista León Ferrari a los 92 años y las televisiones argentinas dejaron por unos minutos de televisar en directo cada paso de este maravilloso papa austero, moderno, cercano, rebelde, casi punk para poner el foco en ese blasfemo al que Francisco criticó años atrás.

El santo padre adorado hasta el desmayo en las playas de Brasil condenó en 2004 que las vírgenes embotelladas y made in China y cristos crucificados en bombarderos yanquis de Ferrari se expusiesen en un lugar financiado con fondos públicos, olvidándose -sin querer, claro- criticar también las subvenciones del estado laico a la iglesia católica. Unos pocos, católicos radicales, se cargaron algunas de sus obras; unos muchos hicieron filas eternas para entrar a ver la exposición.

Además de provocar (como recuerdan por aquí y por allá) y ganar bienales, Ferrari fundó el numeroso "Club de impíos, herejes, apóstatas, blasfemos, ateos, paganos, agnósticos e infieles" y pidió al papa la abolición de los infiernos.

Polvo.