domingo, 13 de enero de 2008

Placeres mínimos IX

Quedarme dormida con la cabeza apoyada en el hueco entre la clavícula y el pecho.

7 comentarios:

Carmen dijo...

Zzzzzzzzzzzzzzzzzzz

Pat dijo...

y si es en la siesta ya.....es un superplacer!!!

Besicos

minimono dijo...

Ni que lo digas, Pat!

Anónimo dijo...

Ser el hueco, la clavícula y hasta el pecho no tiene precio...

confin dijo...

Algunos huesos cortan. Tienes suerte, de verdad.

Nu dijo...

Bueno, no está mal. Aunque es preferible que estés recostada, haciendo la digestión y con la tele de fondo. Umm! :)

Dónde estás chocho, que no das señales de vida?

Rayco dijo...

Sí, no cabe duda pero a veces el sueño es caprichoso...